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Use la cabeza para adelgazar - /- Lo que engorda es la emoción

        

 


Estrategias de Motivación para llevar adelante una dieta 


      

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Motivación para dietas


Cómo motivarse de veras,  para iniciar una dieta de verdad, ¡y seguirla de veras
 hasta el final!

Use la cabeza para adelgazar...


El problema de la motivación para dietas no se limita a generar motivación para iniciar una dieta, sino en encontrar esa motivación que alentará a continuarla hasta el final; es decir, hasta concretar el objetivo de recuperar el peso ideal en estado de buena salud.  ¿Cómo generar motivación para iniciar una dieta y continuarla? ¿En qué asuntos conviene concentrarse para extraer motivación a la hora de hacer dieta?

Tus padres te dieron la vida una vez, pero otro nacimiento te esta esperando. De ti dependes para la tarea de engendrarte a ti mismo."  Autor Anónimo

La idea de hacer dieta surge de la propia conciencia. Aún si es inspirada por consejos o por observaciones de los otros, siempre es la conciencia personal la que define que llegó la hora de ponerse a dieta. Es como si nuestra persona se desdoblara y una parte de ella mirara al cuerpo con objetividad le indicase a la otra parte que ha llegado la hora de tomar medidas drásticas; (siendo la otra parte, por lo general, la parte que resiste la propuesta, la que siente pereza o posterga).  

¿Sabe usted qué cosas planifica esa parte desdoblada en su persona que estima que llegó la hora de hacer dieta?  ¿Qué exactamente busca esa parte proporcionarle a usted como ser integrado, una vez que regrese usted a su peso ideal?

En la Nota Obesos de Familila, se ha demostrado que la mayoría de las personas que han establecido un vínculo enfermizo con la comida han adoptado también una manera ofensiva de hablar de sí mismas o de su organismos. Se ha destacado la importancia que tiene el lenguaje sobre la actitud: el peso de la palabra y su rol central en la orientación de las conductas. 

En la nota Motivación para adelgazar hemos comprobado la importancia de descubrir esa razón fundamental precedente al proyecto "adelgazar" y que dará vida y energía a la actitud correcta y necesaria para adelgazar manteniendo la buena salud. También hemos llamado la atenciòn en contra del facilismo. en los archiconocidos consejos para motivarse durante una dieta que incluyen tips sobre cómo obtener y mantener motivación para bajar de peso y adelgazar. Entre los consejos figura el de visualizarse, pero no explican cómo construir visualizaciones que mantengan su poder afectando la neurología de manera que se consiga, de un modo definitivo, ese cambio tan esperado en la conducta. 

 

Los consejos bien intencionados instan a trazar proyectos, pero no enseñan las claves para evitar que a los pocos días proyectos y visualizaciones se diluyan. Se trata de una colosal ingenuidad y una fenomenal pérdida de tiempo productivo conservar la esperanza de que alguien ponga en práctica esas claves milagrosas por el solo hecho de leer recomendaciones como una lista de almacén,  o de escucharlas como parte del buen consejo del especialista. Los consejos se repiten, por lo general, son los mismos, y sin embargo el aspirante a bajar de peso continúa sin progresar. Continúa consultando y el entusiasmo le dura lo que canta el gallo. Su mente regresa a las andadas indefectiblemente al momento en que él regresa a su vida cotidiana.  

¿Se debe esto a que el aspirante a bajar de peso es un individuo resistente al cambio?  ¿Es que estos individuos siempre boicotean sus proyectos de mejoras? 

 

Definitivamente no. 

Para que estas técnicas funcionen hace falta hacer algo más.  

En primer lugar hay que enseñar a construirlas. De eso se ocupa este sitio web. De garantizar un planeamiento efectivo y construcciones mentales sólidas en apoyo a ese planeamiento. Las construcciones mentales sólidas solo resultan de operar con eficacia sobre todos los aspectos del lenguaje: el lenguaje gestual, el lenguaje hablado y el pensado. Y estos cambios son posibles manejando dos ejes centrales: el poder de la palabra y la fuerza energètica de la emoción.

 

En la Nota "Volver a estar en forma"  hemos visto que para que el proceso de adelgazar prospere y sus buenos frutos se prolonguen en el tiempo, la idea misma de adelgazar debe estar relacionada con procesos positivos; con ideas de ganancia, recuperación, liberación. No es por azar que el subtítulo elegido para el libro "Lo Que Engorda Es La Emoción" es "Educación emocional para liberarse del sobrepeso y recuperar espacios vitales

Visto desde una perspectiva saludable y abarcadora, adelgazar es ganar. Y esta visión amplifica las perspectivas; por lo tanto, resulta mucho más motivadora que la idea de perder. Cuando la idea deadelgazar, hacer dieta está vinculada con ideas negativas como "perder", "sacrificio", "restricción", despedirse (ej: decir adiós al placer"), etc. predispone muy mal; no resulta motivadora para embarcarse en una dieta mucho menos, en dietas restringidas en calorías pues estas dietas nos asocian con la restricción; con el sacrificio, con pérdidas vitales como la pérdida del placer. Una dieta iniciada de  este modo tiene corta duración. Resulta un proceso odioso, una carga, una molestia, un fastidio. De hecho, para muchos llega a vivirse como un karma; para otros, como una pesadilla.  No es de extrañar que surjan las resistencias a modificar los hábitos alimenticios, o que se tienda a postergar el inicio mismo de la dieta.  Medite solo un poco sobre la idea de adelgazar vinculada a la diversión, a ganar, a la alegría; notará una diferencia radical en su disposición. 

Puede encontrar motivación para hacer dieta siguiendo las observaciones en las notas mencionadas. Pruebe de combinar verbos como recuperar, obtener, conquistar, ascender, liberar con términos como:“conciencia”, “espacios vitales”, “auto-estima”, “respeto”. Deje que su mente combine y elabore: no tardará usted en paladear la diferencia.  Su frase será por ejemplo:

“Adelgazar es conquistar respeto, recuperar auto-estima, liberar la conciencia, extender posibilidades, etc.

¿Cómo reaccionó su mente ante estas propuestas?  Resultan un poco más motivadoras, ¿verdad? 

¿Notó las sensaciones emitidas por su cuerpo ante estas reflexiones?

Y bien: ¿Quiere usted adelgazar?

¿Quiere usted de verdad adelgazar? 

¿Cómo lo sabe?; ¿Mediante qué argumentos puede probar su ambición, convencerse y convencer a los demás de que efectivamente, usted quiere adelgazar.

Si respondió al interrogante anterior de un modo completo, apuesto a que la respuesta a la primera pregunta es un rotundo y entusiasmado ¡SI; de verdad quiero adelgazar!

Y apuesto a que, encima, aspira a más, (no a menos).  

Meditando y descubriendo más a fondo sus móviles para adelgazar, seguramente sus voces interiores cambiaron para bien. Y cuando esto ocurre, la actitud mejora. El efecto de la palabra sobre la conciencia y sobre la gama de comportamientos es indiscutible;  mente y cuerpo responden a las pautas mentales grabadas. Para que esto ocurra, hay que meditar y grabar dichas pautas; registrar imágenes, diseñar y atesorar escenarios futuros apetitosos. Entonces la actitud cambia, enfila hacia el logro de los mismos.

Este fenómeno se repite en cualquier proyecto. Se trate de hacer dieta, formar un buen matrimonio, estudiar, iniciar un trabajo o aprender ajedrez, la fe, el estado de seguridad y confianza,  la buena disposición para la acción dependen en buena medida de la calidad de los cuadros y voces interiores. El fracaso depende también de ellas, el proceso no se interrumpe porque no es agradable. El fracaso es también el resultado conductual de grabaciones mentales que pudieron haberse insertado y acatado tanto de un modo responsable como de uno completamenteirresponsable, ingenua o inocentemente

Algunas familias se ocupan de hacer grabaciones irresponsables en edades tempranas en sus niños. Machacan una y otra vez algunos conceptos anticuados o equivocados sobre conceptos como "salud", "obesidad", etc. que ellos mismos han recitado de memoria desde su niñez y cuya veracidad no se han ocupado de cuestionar; o no se han ocupado de actualizar sus conocimientos. Por ejemplo, todavía hay familias que creen que un chico obeso es un chico sano, bien alimentado. 

Así como hay mucho rumor equivocado alrededor de estas ideas, también los hay alrededor de los comportamientos del metabolismo. 

Rumores acertados, desacertados, anticuados o novedosos dejarán su impacto en la conciencia y definirán la actitud y las decisiones que se tomen. Porque las personas hablan y se hablan a sí mismas. El lenguaje del auto-calificado "obeso" es característico, definido y previsible. Con sus palabras y con sus gestos el auto-calificado "obeso" habla de sí, de su metabolismo, de su naturaleza, de lo que opina de sí mismo;  y de sus lejanas expectativas de rehabilitación definitiva. Habla y al hablarse, se escucha; y su mente y su cuerpo obedecen.

Auto-concepto de obeso

El  autoconcepto de"obeso"  es por lo general, producto de una verbalidad tomada como verdad. Producto de un aprendizaje inconciente, de una fuerte grabación por parte de, por ejemplo, la familia, o de compañeros de la escuela. Esta idea de sí mismo fatalista y perdedora, incrustada en la conciencia de la persona excedida de peso, lejos está de motivarlo a hacer cambios en su conducta; mucho menos, de motivarlo para hacer dieta. El obeso asumido no se siente circunstancialmente excedido de peso; se siente gordo por naturaleza y se define como tal. Gordo es él como flaco es el otro. Gordo es su identidad. Una identidad tan fuerte y consolidada como lo es para el alto ser alto; tener identidad de alto y moverse como tal.  El obeso asumido, opera desde la convicción de obeso, y por lo tanto de que no hay mucho remedio para él. Desde esta convicción muchos inician la dieta para bajar de peso; y los resultados de iniciar una dieta con esta disposición saltan a la vista; nadie los quiere.  

El obeso asumido prácticamente no guarda esperanzas de volver a estar en forma muchas veces porque no sabe con su propia piel exactametne qué significa estar en forma. Desde luego, se ven especialmente limitados aquellos que siempre, desde niños, estuvieron excedidos de peso. No encuentran en su historia personal verdadera motivación para iniciar una dieta porque no cuentan con un referente sensorial personal del ser flaco. No cuentan con un registro de experiencias contundentes de lo que es del ser flaco. Su cuerpo no tiene memoria de lo que es ser flaco; no puede regresar a ese estado que desconoce. Si nunca fue flaco ni sintió com otal, no tienen manera de saber adónde se está dirigiendo con una dieta adelgazante. 

Asi es que se perpetúan las dietas y el estado no deseado. Porque la idea de ser flaco permanece en el área de lo ideal y virtual; permanece en el área del deseo, de lo idealizado y como tal, debe permanecer inalcanzable. Es el deseo el que pervive, y el estado de insatisfacción también. El negocio del fitness y de la belleza integral descansa plácidamente sobre estas verdades comprobadas. Descansa y se expande cuanto mejor cuida el lenguaje publicitario. Es de esperar que el individuo en busca de mejorar su apariencia física se sienta desmotivado ante la idea de hacer dieta por considerarla un proceso difícil, sacrificado y encima con nulas chances de éxito a pesar de las promesas de éxito expresadas en todos los tratamientos.  Antes de que el destino fatal vuelva a burlarse de él haciéndolo caer en el sobrepeso al poco tiempo, el obeso asumido prefiere eludir la lucha y soportar la carga de su destino. 

El obeso convive con serias dudas de poder adelgazar de una vez y para siempre. A todas luces este individuo está preparado para perder, y evidencia las reacciones humanas esperables ante toda lucha que de antemano se considera perdida o de estériles esfuerzos. Cuando este individuo empieza a comprobar que manejando su palabra el proceso de adelgazar se convierte en lo contrario de lo que ha venido pensando; que adelgazar no es limitarse sino expandirse, que hacer dieta puede significar la aventura más sorprendente de su vida, que puede causar asombro, perplejidad a los demás; incluso puede hacer que algunos flacos de su grupo engorden como consecuencia de su cambio, las cosas cambian en un ciento por ciento. Los obesos tienen un rol en su grupo; cuando modifican el rol, inevitablemente otros ocupan su lugar

Cuando estas personas empiezan a observar efectos de mecanismos desconocidos para ellos, puede decirse que empiezan a cambiar desde sus cabezas; y cambiando las ideas preconcebidas,  cambian las emociones. Se optimiza la disposición no a fuerza de promesas sino por el impacto mismo de la sorpresa y del asombro. Se inician en una dieta rica en comportamientos y esta dieta los conduce hacia futuros, oportunidades y vivencias imposibles de imaginar tiempo atrás. A medida que avanzan en esta novedosa manera de hacer dieta y sus creencias se van dando vuelta, comprenden que hacer dieta no es restringirse sino expandirse. Que la sobrealimentación es más parecida a la desnutrición y a la carencia que a la abundancia y la buena salud. Reconoce que su exceso con la comida le ha significado más pérdidas vitales de las imaginadas y descubre, para su asombro, que el exceso con la comida guarda relación directa con excesos en su verbalidad y que estos excesos sencillos de regular, son los que debeempezar a restringir. 

Observando desde una nueva perspectiva, los procesos humanos (mentales y físicos) se comprenden cabalmente. Como iniciar un estupendo viaje de autoconocimiento y superación cuyo saldo final, es el comportamiento adecuado, el cuerpo afinado, más ágil y más saludable. Comprender por propia experiencia la inutilidad de haberse embarcado en estériles luchas contra la gordura, contra el metabolismo, contra alguna dieta, contra uno mismo y su cuerpo, es haber puesto punto final a una batalla inexistente.   

El metabolismo y la propia voz

Gracias al entrenamiento se puede detectar el enorme poder encerrado en sutilezas de la mente; el impacto de la propia voz sobre la actitud. Aprendiendo el valor de la palabra y poniéndolo a prueba puede uno vivir en su carne el peso y la presión que ejerce la propia voz sobre el metabolismo. La persona que reconoce cómo se venía hablando a sí misma y aprende a corregir su diálogo interior a tiempo, puede por fin comprender las sutiles razones que explican e impulsan el proceso de recuperación. Y reconocer aquellas otras porciones de su lenguaje hablado o pensado que solían obstaculizarlo. Comprende que los pensamientos son los responsables de las conductas del hombre y explican los resultados que obtiene.  Para su satisfacción va aprendiendo a cortar el vínculo enfermizo con la comida y con toda esa gama de conductas automáticas caprichosas y rebeldes que siempre son motivo de lamentaciones futuras. 

Esas "conversaciones privadas" que mantenemos todo el tiempo, estos diálogos interiores, aún sin darnos mucha cuenta, tienen efectos contundentes sobre la actitud general, sobre las esperanzas, y las expectativas. También, tiene incidencia directa sobre las funciones vitales. La marca de la palabra sobre la actitud general es insoslayable e indiscutible. En el sistema cuerpo-mente, el cuerpo, a su vez, traduce fielmente el proceso mental en materia concreta: sobrepeso. Y en acciones concretas: la tendencia a engordar o a comer mal. Haciendo modificaciones inteligentes y oportunas sobre esas conversaciones privadas todo lo demás cambia para mejor, y mejora de verdad.

¿Asegura usted que quiere adelgazar?
¿De verdad? 

Si su respuesta ha sido afirmativa y aún así continúa vacilante o estancado en su proyecto, ¿por qué motivos cree usted, entonces, que al menos una parte de su naturaleza, un aspecto oculto de su personalidad, o alguna de sus aspiraciones, parece no creerle del todo en lo que usted acaba de asegurar?

¿Qué medidas ha implementado de verdad; y cuáles piensa continuar de verdad?

¿Cómo piensa motivarse de verdad?

No desperdicies la vida en miedos y dudas; disfruta la tarea que te espera confiado en que el buen desempeño en  la tarea de estas horas serán la mejor preparación para las horas y los tiempos que vendrán.

Ralph Waldo Emerson

Si le interesa conocer las técnicas para modificar esa idea que conserva de usted mismo, o ayuda específica para optimizar su actitud frente a la comida superando sus contradicciones interiores, considere la posibilidad de extraer ayuda con el Programa de Coaching Online; o explorando nuestros libros: Lo que engorda es la emoción,  La Dieta de un día  

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